TIEMPO AMOROSO...
Al cerrar los párpados,
tu respiración dibuja mapas
en la penumbra de la sábana.
Un roce sin prisa—
la yema del pulgar,
recorre las líneas
de mi pecho,
el tiempo se detiene
como un río
que aprende a ser espejo.
El silencio pesa
con la dulzura de lo que
no hace falta nombrar,
las paredes guardan la memoria
de otros amaneceres quietos,
y en la penumbra azul,
tu respirar sube y baja
como la marea
que acepta su regreso.
No hay prisa,
afuera, el mundo recién
ensaya su rumor,
pero aquí,
en este borde tibio de la cama,
la eternidad cabe
en el hueco que deja tu mano
sobre mi deseo.
Y al exhalar,
siento que existir es solo esto:
dos sombras que aprendieron
a descansar juntas.
ᴀᴜꜱᴇɴᴛᴇ
tu respiración dibuja mapas
en la penumbra de la sábana.
Un roce sin prisa—
la yema del pulgar,
recorre las líneas
de mi pecho,
el tiempo se detiene
como un río
que aprende a ser espejo.
El silencio pesa
con la dulzura de lo que
no hace falta nombrar,
las paredes guardan la memoria
de otros amaneceres quietos,
y en la penumbra azul,
tu respirar sube y baja
como la marea
que acepta su regreso.
No hay prisa,
afuera, el mundo recién
ensaya su rumor,
pero aquí,
en este borde tibio de la cama,
la eternidad cabe
en el hueco que deja tu mano
sobre mi deseo.
Y al exhalar,
siento que existir es solo esto:
dos sombras que aprendieron
a descansar juntas.
ᴀᴜꜱᴇɴᴛᴇ

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